miércoles, 21 de enero de 2009

INTRODUCCIÓN

Jeremías, oriundo de Anatot, una aldea situada a unos 5 km. al noreste de Jerusalén, pertenecía a una familia sacerdotal, pero cuando era todavía muy joven, Dios lo llamó a ejercer la misión profética (Jer.1:1-2). En esa época, Asiria estaba llegando a su ocaso y Babilonia aún no había empezado a someter los territorios que se habían liberado de la dominación Asiria.